Vestirse, comprar, salir o darse un gusto dejó de ser un acto automático. El contexto actual ajusta bolsillos, pero también movimientos: el cuerpo mide, calcula, posterga. La experiencia cotidiana se vuelve más cauta y, muchas veces, más solitaria.

La iniciativa, impulsada por alrededor de 100 comercios de la ciudad de General Roca, comenzó a circular este mes y ya muestra un dato elocuente: en algunos locales, el talonario de vouchers se agotó en pocos días. Se trata de una propuesta que no nace como acción masiva, sino como experiencia en desarrollo, pensada para medir su impacto y evaluar una posible ampliación si el recorrido lo permite.

El talonario se distribuye de forma gratuita en los comercios adheridos y también a través de vouchers que comenzarán a publicarse en el diario Río Negro. Los beneficios varían según el rubro, con descuentos y promociones pensadas para incentivar la circulación por los comercios de la ciudad.

Por acá tenemos el nuestro! Llegó a la redacción como obsequio de Sole, de Calzados Federico, funciona como disparador para pensar algo más amplio. Compartir lo local no es solo incentivar el consumo: es sostener vínculos.

El mismo cuerpo que se viste es el que habita la ciudad, conversa, reconoce rostros y participa de una economía mínima pero real.

En tiempos de intemperie, volver a lo cercano no es nostalgia. Es una forma de presencia. Y hoy, estar presentes, con el cuerpo, con la mirada, con decisiones pequeñas, también es una manera de cuidar lo común.

 

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