En Cipolletti, un proyecto crece con una claridad que conmueve: abrir el primer Banco de Pelucas de Río Negro para que ninguna persona en tratamiento oncológico tenga que esperar para sentirse acompañada, contenida y reconocida frente al espejo.
El programa Recuperando Sonrisas viene trabajando hace años, pero hoy atraviesa un punto decisivo. Necesitan financiar dos capacitaciones técnicas y adquirir máquinas inyectoras —herramientas claves para confeccionar pelucas de calidad profesional—. Cada capacitación y cada máquina cuesta 1400 dólares. El viaje está programado para mediados de diciembre y la colecta se extiende hasta antes del 14.
Mientras tanto, la campaña se mueve con todo. Este 6 y 7 de diciembre estarán presentes en la Fiesta del Asado en Fernández Oro vendiendo números con premios y realizando cortes de cabello para donación, una materia prima que siempre falta y siempre emociona. Como dicen desde la organización: cada mechón donado recupera una sonrisa.
La creación de este banco no es solo un aporte estético. Es un sostén emocional, una herramienta simbólica y un puente para transitar un momento duro con un poco más de dignidad. Un gesto pequeño que, para quien lo recibe, puede transformar un día entero.






